Impulsada por la concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Chiloeches, esta iniciativa integra a los sectores de sanidad, educación, deportes y tejido asociativo de Chiloeches, El Pozo de Guadalajara y Pioz.
El Ayuntamiento de Chiloeches acogió el pasado 10 de junio, la última reunión de la temporada de la Mesa de Salud Comunitaria, un espacio de trabajo técnico y social que se ha consolidado como un eje vertebrador para el bienestar en la comarca. La sesión sirvió para hacer balance, abordar las últimas líneas de actuación antes del receso estival y reafirmar el firme compromiso de la administración local con las políticas sociales orientadas a proteger a la población más vulnerable.
Origen: Una respuesta coordinada a las necesidades del entorno
La Mesa de Salud Comunitaria nació como una iniciativa directa de la concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Chiloeches a través de una de sus antiguas concejalas, María Gallego. «La Mesa surgió a raíz de una necesidad específica que tuvimos enun momento de atención a una necesidad específica de atención a los adolescentes ante la detección de varios intentos autolíticos, de ahcerse daño a sí mismos» explica Natalia Muelas, médica de familia. Su impulso definitivo se fraguó gracias al refuerzo de la atención primaria social a través de equipos especializados —como el equipo LOPIVI (compuesto por psicóloga y educadora social)— una unidad psicosocial especializada creada a raíz de la Ley de Protección Integral a la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia, cuya función principal es prevenir, detectar e intervenir tempranamente en situaciones de riesgo o violencia hacia menores ofreciendo apoyo directo a los niños, adolescentes y sus familias, lo que evidenció la necesidad de crear un tejido conectivo interinstitucional. Una de esas representantes, la educiadora social Ana Garzón, apunta que «el hecho de que estemos dentro de la Mesa de Salud hace que estemos todos más sensibilizados con el tema de la infancia siendo la coordinación muy efectiva porque al estar el centro de salu, el instituto, el colegio, servicios sociales y nosotras se favorece mucho ese trabajo».
El proyecto surgió bajo la premisa de que la salud y el bienestar no se limitan a la atención médica en los consultorios, sino que están determinados por factores educativos, emocionales, relacionales y comunitarios. Ante una realidad geográfica compartida, la mesa se diseñó con un carácter comarcal, uniendo los esfuerzos de los Ayuntamientos de Chiloeches, Pioz y Pozo de Guadalajara, junto a los profesionales del SESCAM de las áreas de salud y pediatría de estos municipios, los centros educativos (CEIP José Inglés, IES Peñalba, CEIP La Arboleda, CEIP Castillo de Pioz y CEIP Santa Brígida), asociaciones de madres y padres (AMPAS), coordinadores deportivos y entidades volcadas en el desarrollo emocional como la Asociación Aprendizaje y Bienestar Emocional o el Proyecto para el Desarrollo Emocional Adolescente (PDEA).
¿En qué se basa? Prevención, equidad y participación activa
La Mesa de Salud Comunitaria se asienta sobre tres pilares fundamentales:
La detección precoz: Analizar de forma conjunta los indicadores de riesgo en la población para intervenir antes de que las problemáticas se cronifiquen.
El enfoque biopsicosocial: Entender la salud desde una perspectiva global que abarca el bienestar físico, mental y social.
La gobernanza participativa: Crear un canal horizontal donde las decisiones y las propuestas nacen del consenso entre técnicos, políticos, educadores y los propios vecinos a través del tejido asociativo.
Tal y como explica la teniente de Alcalde y concejala de Trabajo y Empleo, Ana María Valenzuela, «son reuniones muy fructíferas en las que cada uno aporta ideas y soluciones desde lo que conoce para dar a los vecinos».
¿Qué se realiza en ella? Herramientas e intervenciones reales
A lo largo de sus sesiones periódicas, los integrantes de la mesa ponen en común diagnósticos de vulnerabilidad y diseñan de forma conjunta herramientas prácticas. Un ejemplo reciente de su actividad ha sido la creación de «La comunidad que cuida», un canal de difusión enfocado en la salud mental y el bienestar emocional de los jóvenes.
En esta última reunión antes del verano, las líneas de trabajo se centraron en dos sectores prioritarios:
Personas mayores: El diseño y optimización de actividades de envejecimiento activo, como la implantación de paseos saludables, orientados a mitigar la soledad no deseada y mejorar la salud cardiovascular.
Población juvenil: El análisis de nuevas metodologías comunicativas. Los integrantes debatieron cómo redefinir los canales de información institucionales para asegurar que las campañas de prevención y las alternativas de ocio y deporte comunitario lleguen de manera efectiva a la juventud de la comarca.
Tras el paréntesis de los meses de verano, la Mesa de Salud Comunitaria tiene previsto retomar de manera automatizada sus sesiones de trabajo en el mes de octubre, coincidiendo con el inicio del calendario escolar, garantizando así el seguimiento continuo de las familias y colectivos monitorizados.

